Un trabajo acaba de relacionar el consumo de esta bebida a altas temperaturas con un mayor riesgo de padecer cáncer de esófago de células escamosas, el tipo más común de este trastorno.
Varios estudios habían demostrado que el tabaco y el alcohol son dos de los principales enemigos de este tipo de cáncer. Sin embargo, su alta incidencia en poblaciones donde estos hábitos no están extendidos hacía sospechar a los investigadores en la existencia de otros factores también fundamentales para su desencadenamiento. La abrasión del esófago a causa de la ingesta de sustancias muy calientes era una de las posibilidades más barajadas.
Fuente: British Medical Journal Enlace noticia completa:
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